Las certificaciones deben responder a una verdadera motivación

la certificación debe responder a una motivación

Que la normativa, la estadística y la metodología tienen que aportar un mínimo de calidad parece una clara obviedad, ¿verdad?

Pues he de decir que en los últimos tiempos, y a través de mi experiencia laboral, he observado que la calidad, en términos generales, empieza a brillar por su esencia. Y voy a intentar explicarme.

La calidad no es sólo la búsqueda de superar una prueba

Cuando como profesionales tratamos de buscar la calidad en las normas y en la metodología, debemos buscarla como sinónimo de excelencia, pero no en términos de carga o de cumplir sólo con el expediente, para que supere la prueba.

Las empresas deben saber que cumplir con la calidad de sus productos o servicios y buscar la excelencia, es una máxima a la que deberían aspirar, y no un mero requisito con el que hay que cumplir; sin necesidad de que haya alguien que les haga pasar un examen que certifique la calidad.

 

Las empresas no deberían ver esto como una obligación, sino como algo intrínseco en su negocio.

 

Pero ¿qué sucede en muchas de las empresas?  Pues que esperan que el trámite suceda lo antes posible, sin casi incidentes y que les entreguen la calificación de forma inmediata para que paso seguido puedan exponerla en la vitrina de su empresa.

Y como profesionales que vivimos esto en nuestro día a día, personalmente, me cuestiono ¿esto debería ser así, nos debemos conformar con que este proceder por parte del cliente sea así? ¿Porque no nos lo planteamos, y ofrecemos a nuestros clientes lo que realmente merecen?

Si la motivación fuera ésta, buscar realmente la calidad en su servicio, seguro que a muchas empresas les iría mejor: serían más eficientes y eficaces, y apostarían por la mejora continua en su servicio.

Mi experiencia como cliente, vista desde mi perspectiva como profesional

Voy a poner un ejemplo que he vivido como cliente, pero que sin quererlo me ha hecho reflexionar pasándolo por mi crítica como profesional

Este septiembre empecé a buscar localizaciones y hospedaje para mis próximas vacaciones. Entre los lugares a donde pedí información y precios, me encontré con dos posturas/motivaciones diferentes.

  • En un hotel, en donde cabía la posibilidad de hospedarme, cuando pedí información, simplemente me dijeron que era demasiado temprano y que llamara hacia marzo.
  • En el otro lugar, también muy válido para pasar mis vacaciones, me informaron que todavía no sabían qué precio podrían ofrecerme pero que les diera mis datos, porque en cuanto tuvieran la información, ellos mismos se pondrían en contacto conmigo. Además se comprometieron a hacerlo hacia noviembre.

Pues, he de decir que a día de hoy ya tengo toda la información de los lugares que visitaré, el transporte en el que me desplazaré y el hospedaje en el que finalmente me voy a quedar. ¿Adivinan dónde? Pues sí, en el hotel en el que efectivamente, tal y como me prometieron, se pusieron en contacto conmigo, me informaron  de todo lo que necesitaba y ya he reservado.

Así que, ¿qué hay de la calidad? ¿realmente es un mero trámite? ¿La certificación debe ser un mero trámite que hay que pasar para colgar en la vitrina, o debe responder  a la realidad?

Para Nemo Consultores, y como explicamos siempre que podemos, la calidad es de vital importancia para la empresa. Y nos volcamos en que así sea. En cada proyecto y proceso analizamos, definimos, planificamos, organizamos, motivamos y controlamos los recursos.

Si crees que tu empresa puede mejorar en la calidad y en la mejora de algunos de sus procesos, ponte en contacto con nosotros, lo analizamos y te ofrecemos un presupuesto sin ningún compromiso. Porque somos el mejor aliado para la mejora de tu empresa.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *